29 mayo, 2024

Cruces, chicanas y las críticas de las centrales obreras contra el capítulo laboral de las Bases | Héctor Daer y Hugo Yasky en el Senado


El Senado retomó el debate sobre la ley Base y su paquete Fiscal en el plenario de comisiones, donde las exposiciones de Héctor Daer por la CGT y Hugo Yasky por la CTA con duras críticas a la reforma laboral del proyecto del Gobierno fueron el eje central de la discusión, que incluso desató un duro cruce entre los referentes sindicales y el senador libertario jujeño Ezequiel Atauche que cuestionó los paros de las centrales obreras. Dirigentes de cámaras empresarias de distintas ramas y regiones del país cuestionaron el Régimen de Fomento de Inversiones (RIGI) porque favorece a las grandes corporaciones internacionales en detrimento de la industria nacional. Además, la presidente de FUA Piera Fernández de Piccoli cuestionó el proyecto fundacional del gobierno libertario porque no contiene “ni una sola palabra” sobre la educación, la ciencia y la técnica frente a la demanda que expresó más de un millón de personas en las calles y en defensa de la universidades públicas.Distintos bloques le impusieron al oficialismo –que pretendía emitir dictamen el jueves de la semana pasada– una larga lista de expositores para opinar sobre los casi 300 artículos. Daer y Yasky abrieron el fuego sobre la reforma laboral, el RIGI y el blanqueo de capitales.
“Es lo más grave que tiene este proyecto de ley –arrancó el triunviro de la CGT sobre la reforma laboral– porque, en vez de avanzar de una manera adecuada, que es la formalización de los trabajadores, lisa y llanamente no solo los mandamos a la informalidad, sino que le damos un paraguas legal”.
El dirigente del gremio de Sanidad y de la CGT centró sus críticas en la flexibilización para la contratación y el fondo de cese. Entre ellos, atacó las nuevas formas de contratación que especifica la iniciativa. “Aparece la figura del colaborador –dijo–, una figura inédita porque no existe en el mundo ni en nuestro país”. ¿Qué hacer con el sector uberizado de la economía?, se preguntó. “La intención fue siempre llevarlos a ley de contrato de trabajo”, afirmó para luego agregar: “Hay 409 mil empresas que tiene menos cinco trabajadores que estamos deslaborizando. De la informalidad a la informalidad legal”.
El dirigente cegetista también criticó “la disponibilidad del empleo público, que rompe claramente con los preceptos constitucionales”; cuestionó a aquellos gobernadores que afirman que la restauración de Ganancias no afectaría a los trabajadores de sus provincias; se manifestó “absolutamente en contra de las privatizaciones” y reclamó que “no se suprima el Banco Nacional de Datos Genéticos porque sería un retroceso absolutamente perjudicial para el contrato social” de la Argentina. Además, criticó que en la ley “nada se habla de educación, salud y los que hoy pasan hambre”.
Yasky arrancó con una descripción del contexto. “Tenemos un 42% de caída en construcción, un 21% en industria, un 13 % por retracción del consumo en la recaudación, 24% en salarios del sector privado y 30% en el sector público”. Y sumó: “Tuvimos un desplome histórico del Salario Mínimo Vital y Móvil, está 54% por debajo de último valor que tenía con Alberto Fernández y venía perdiendo; un 24% de deterioro en la jubilación mínima y 37% en el resto”. Además, la indigencia “está en 13,5 más que en el peor momento de pandemia (12%)”. “Mientras –dijo–, discutimos una reforma laboral que elimina sanciones a empleadores por contratar en negro o retener aportes”.
También explicó que las empresas con menos de cinco trabajadores pasarían de convertirse de inmediato en informales. Y dijo: “Habilita la creación de un fondo de cese que abarata el costo del despido por los cual favorece el despido sin causa; con un agravante que permite el despido discriminatorio; y no hay un solo artículo que respete el artículo 14 bis de la Constitución Nacional”, insistió Yasky.
Además, sostuvo que “pasaríamos a ser el país con el periodo de prueba más dilatado del mundo”, con relación a la modificación que establece períodos de prueba superiores a los 6 meses y hasta un año; “habilita el pase a disponibilidad de los trabajadores estatales por 12 meses por lo cual todos los trabajadores estatales quedan pendiendo de un hilo” y consideró que “elimina la moratoria previsional y eso perjudica a 9 de cada 10 mujeres y a 3 de cada a 10 varones que se jubilan”.
Yasky también se refirió a la transferencia de ingresos que estable la ley a los sectores económicos mas poderosos: “la modificación de Bienes Personales le significa una pérdida del PBI de 0,68% y la cuarta categoría de Ganancias es 0.50%. Se pierde más con el impuesto a los ricos que con el impuesto a los trabajadores”, afirmó. “No garantiza mas recursos para el Estado, sino que lo pongan los trabajadores y los mas ricos se desentiendan de pagar el tributo. Pagan mas los de abajo que los de arriba”, sentenció.
En el cierre, Yasky criticó las medidas que implementan el RIGI y el blanqueo que propone la ley Base: “Si el capital repatriado es antes de diciembre del 2025 la alícuota será de cero. Esto habilita la llegada de fondos del narcotráfico y la trata de personas. Convierte a la argentina en un enclave y le extiende la alfombre roja a los narcotraficantes”.
 

Cruces con un libertario

Los dirigentes sindicales también subieron el tono de las críticas al responder las preguntas de los senadores, algunas con ironía. “Le estamos poniendo al Guasón el traje de Batman”, respondió Daer sobre los empresarios beneficiados por la reforma laboral. “Decir que el costo laboral en la Argentina es alto, con el salario más bajo de America Latina medido en dólares, el problema es la productividad que no se resuelve negreando y explotando a la gente, se resuelve con inversión y empresarios que asuman riesgos. No hacer la bicicleta financiera”, sumó Yasky.
Las respuestas enardecieron al libertario Atauche, que los acusó de “tener indignación selectiva”. ¿Dónde estaban ustedes? ¿Cuántos paros hicieron? ¿Dónde estaban escondidos?, lanzó. “A nosotros (al Gobierno del presidente Javier Milei) nos hicieron uno a los cincos meses y el primero a los 45 días”, agregó el jujeño.
“No voy a aceptar que me falte el respeto”, dijo Daer. “No se lo voy a permitir, sino me levantó y me voy. Decir que estábamos escondidos es una falta de respeto”. Mientras tanto, el presidente del plenario, también libertario, Bartolomé Abdala, buscó callar al dirigente cegetista y la oposición reclamaba que los gremialistas contesten.
“No se ponga nervioso senador -continuó Daer–. La huelga es un ejercicio de la democracia. Mi organización sindical hizo huelgas durante 45 días en la pandemia, pero usted estaría en Jujuy y no miraba televisión”, continuó. Además, remarcó: “En la puja distributiva, hubo muchas huelgas, entre ellas la de mi organización sindical”, y explicó que “la CGT discute políticas porque estamos en contra de la pérdida de derechos y las agresiones de estos proyectos de ley”. 
Mientras tanto, Atauche buscaba interrumpirlo para expresarse. Y Yasky no pudo exponer su respuesta en medio del revuelo por la continuidad al plenario. Llovieron críticas de la oposición sobre Atauche y a Abdala por “maltratar a los expositores invitados por pensar diferente”.El Plenario continuará hoy con otros invitados que auguran que el oficialismo libertario no pasará un buen trago en su intento de conseguir los votos para aprobar la ley de Milei.
 

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