Durante 10 años, Victoria de la Torre investigó el mundo de sabores y tradición que rodea la yerba mate. Siempre tuvo espíritu de exploradora, y poco después de alcanzar la mayoría de edad empezó a viajar como mochilera. Fue un camino de ida, y el estilo de vida trotamundos la definió, hasta que encontró una misión que trasciende fronteras y echó raíces en Miami.Victoria es la fundadora de Southmatea, un emprendimiento que nació en Buenos Aires, y crece a paso firme desde que se lanzó en el mercado norteamericano. Hoy cuenta con una cartera de más de 20 productos, y todos tienen a la yerba argentina como ingrediente principal.Victoria de la Torre emigró a Miami tras 10 años de investigación para desarrollar su emprendimiento.”No soy de Misiones y no me crié en el campo, pero el mate siempre estuvo en mi vida, desde chica; paradójicamente mi conexión con el mate se intensificó en Nueva York, donde me surgió una curiosidad inmensa cuando vi determinados productos en las góndolas, y ninguno era argentino”, le cuenta a Clarín.
Una argentina y su mate por el mundo
Risueña, genuina, y consciente de la responsabilidad que implica llevar al mundo la bandera celeste y blanca, repasa su historia. Sus padres, ambos abogados de profesión, siempre le insistieron en que estudie inglés. “Eso me motivó a venir a Estados Unidos, y a los 19 años pude viajar a un pueblo de San Diego, Ocean Beach, donde perfeccioné el idioma”, rememora.”Cuando vine, me enamoré del mar, del surf, de la naturaleza, y si bien en Argentina también tenemos todo eso, para mí fue hermoso explorar un poco el mundo, y mi carrera de fotógrafa de alguna forma también me hizo buscar mi lugar afuera”, revela.Su primera vocación fue la fotografía, y trabajó como corresponsal.Cuando volvió planificó un viaje por Latinoamérica, con su mochila al hombro. “Fui por tierra hasta Lima, estuve un tiempo en Jujuy, en contacto con aromas, sabores y valores; crucé en tren la frontera de Villazón; después crucé en un barco el Lago Titicaca; estuve por Guatemala, México; fue un viaje de locos”.Más adelante, también como mochilera, recorrió en el continente europeo. Conoció Irlanda y se fue Italia, donde visitó los pueblos donde nacieron sus abuelos, y lo mismo hizo en España, donde nació su bisabuela. Esas experiencias la conmovieron y tocaron fibras de su identidad.”Trabajé como fotógrafa para el diario El Mundo, viajaba mucho como corresponsal, por trabajo, y viví en muchos lugares: Barcelona, Hong Kong, Londres, y en Estados Unidos fue donde más pasé tiempo”, relata. El termo y el mate siempre fueron equipaje obligatorio, compañero y testigo de todos los paisajes que vieron sus ojos.
Visitó ferias internacionales y aparecieron nuevas oportunidades.Un día probó un mate con chocolate, y ahí empezó todo. “Siempre tuve ganas de volver a Argentina, pero mi trabajo no me lo permitía, y creo que el emprendimiento llegó en un momento donde yo estaba perdida, algo que nos pasa a todos en algún momento, y necesitaba reencontrarme”, expresa.”Necesitaba encontrar mi lugar en el mundo, retomar un camino que me hiciese sentir que estaba cumpliendo con un propósito, que no es tan fácil de conseguir en la vida”, profundiza.
Volver para emprender: sus primeros pasos en Argentina
A fines de 2014, Victoria volvió a a la Argentina y dos años después fundó SouthMatea. “Recorrí Misiones, conocí a las familias enteras de productores, y el enorme trabajo que hay detrás de cada paquete de yerba, algo que no se difunde tanto”, indica. “Me identifiqué mucho con ellos, con el desarraigo de sus hijos, que muchas veces los ven irse a estudiar a las grandes ciudades, y la mayoría no regresa porque no tiene la posibilidad de ejercer su profesión en sus lugares de origen”, se lamenta.Las cápsulas de yerba mate fueron el puntapié de su emprendimiento.”Era el momento de plasmar todas esas ideas locas que tenía en mente, de hacer un trabajo de innovación y poner el enfoque en generar valor agregado, porque sentía que no era solo yo la que tenía que salir adelante, sino que había que empujar a la industria y al país”, dice con entusiasmo. Su marido y algunos amigos la ayudaron a dar los primeros pasos.Entre 2014 y 2024 se dedicó al desarrollo de los productos, junto a un equipo de consultores. En 2016 registró sus primeros productos, y logró exportarlos a 10 países. El primer envío internacional fue a Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos.En 2018 se sumó Germán Sturc, como socio, y business developer. Empezaron con la creación de las cápsulas de “Mate Espresso”, una mezcla de yerba, té verde y flores patagónicas que puede disfrutarse como un “mate latte”.
Victoria de la Torre y su socio, Germán Sturc, hacen equipo en Southmatea.”En Argentina fuimos los primeros en hacer cápsulas 100% compostables, incluido el contenido de la cápsula. La usás, y la ponés directamente en la compostera”, revela, y hace hincapié en que esa decisión formó parte de aquella búsqueda de “valor agregado”.”Empezamos a trabajar con una fábrica de Mar de Plata, con tecnología de punta, para que fuesen compatibles con la máquina de Nespresso, pero es complejo porque las máquinas van cambiando todo el tiempo, y en Estados Unidos se utiliza otro tamaño de cápsula, un poco más grande, porque usan otra máquina”, detalla sobre los desafíos que tuvieron que sortear.Luego con blends de hojas para ponerle al mate y tomar como infusión, también envasados en papel compostable. A varios los nombró en honor a sus raíces, Tango Lovers, y Latitud 41°, este último inspirado en la Patagonia Argentina.
“No fue fácil, pero cada vez desarrollamos más productos”, cuenta Victoria.Y su apuesta más reciente es NitroTea, una bebida energizante sin azúcar, elaborada en frío con base de Yerba Mate, levemente nitrogenada y de suave burbujeo, que se presenta en las góndolas como una llamativa lata, lista para consumir.
Irse otra vez, pero con un producto argentino para el mundo
“Durante la pandemia fue un boom, estuvimos en muchos lugares, vendíamos súper bien en plataformas online, llegamos a todas las provincias, trabajamos con chefs, y veíamos la potencialidad de la bebida de adaptarse a diferentes paladares”, narra.”Se nos empezó a complicar porque en Argentina no nos dejaban importar las cápsulas, justamente por ser 100% compostables, y empezamos a encontrar un montón de trabas para competir con lo que había en el mercado”, confiesa. Las alternativas de transporte a Estados Unidos no le parecían coherentes con la misión sustentable y se replanteó cómo seguir. En ese momento, después de 10 años viviendo en Buenos Aires, tomó la decisión de mudarse junto a su familia a Miami, y trasladar todo el emprendimiento allá. “Desde el principio intentamos funcionar como una empresa de clase tecnológica, y toda la línea de trabajo siempre fue remota, desde la creación del producto hasta la puesta en góndola, para poder trabajar con diferentes proveedores”, describe.También hizo un curso de sommelier de yerba mate, para certificar sus conocimientos.”Producimos en Taiwán, en Perú, y llevamos nuestros productos a muchos distribuidores en toda Europa. Pero siempre importamos la materia prima de nuestro país, porque que sea de origen argentino siempre fue clave; así como el vino de origen, que tiene mucha fuerza en todo el mundo”, explica.Actualmente fabrican los productos en Missouri, pero con materia prima argentina, y ahí mismo hacen los blend de todas las yerbamates. La audiencia wellness (equilibrio saludable), que se propone la longevidad y alta performance elije su gama de productos.”Con los referentes argentinos que tenemos en el deporte, desde Lionel Messi hasta Franco Colapinto, habiendo salido campeones del mundo, creo que los argentinos estamos súper orgullosos, y hay una mentalidad relacionada al deporte y la alimentación que nosotros buscamos acompañar”, manifiesta.
“Todos nos decían que no iba a funcionar una bebida sin azúcar en el mercado norteamericano”, confiesa.La energía, el enfoque, y los beneficios saludables que tiene la yerba mate por su contenido nutricional, son los ejes por los que más les consultan.”El romanticismo detrás de un sueño es hermoso, pero hay que sostenerlo con conocimiento; sumamos al equipo a Maira Dell Arciprete, ingeniera en alimentos, para apoyar con información científica cada propuesta, y remarcamos las bondades de los polifenoles, antioxidantes poderosos que previenen enfermedades”, detalla.Hace poco desarrollaron un tipo de cerveza infusionada con yerba mate para Malasia. “Lo necesitaban para una propuesta de liquid food (comida líquida) e hicimos lo que necesitaban para esa línea alimenticia”, cuenta con entusiasmo, y fantasea con diseñar comida para SpaceX. “Hoy ya no lo veo tan imposible”, dice entre risas.
“Mate Experience”: enseñar a tomar mate en Estados Unidos
En las góndolas de Estados Unidos hay muchas bebidas basadas en yerba mate. De golpe, la yerba mate dejó de ser un ingrediente y pasó ser protagonista. Se necesitaba un nexo entre la industria yerbatera y la audiencia americana, y Victoria se propuso aportar en ese espacio.”Hace dos años arrancamos con el Mate Experience, una idea que nació en Buenos Aires, e hicimos un tour por todo Estados Unidos. Sin querer, se armó una plataforma de educación sobre la yerba mate tradicional, de los diferentes tipos de yerba, el trabajo que están haciendo nuestros productores, la trazabilidad de sus productos, y las innovaciones que van surgiendo”, señala.Durante uno de los mates experience, que se volvieron una tradición.”Quizás cuando alguien toma mate por primera vez le puede parecer muy rústico el sabor. Hay gente que tiene el paladar para eso, y hay otros que no. Entonces le proponemos ‘hacé tu propio mate, ponele lo que a vos te guste’, que hay muchas opciones, siempre empujando hacia el valor nutricional, y no con 10 kilos de azúcar”, recomienda.Celebra que ya no es como en sus comienzos, que tenía que explicar qué es la yerba mate. “Ya no tenemos que remontaron a que la tomaban los gauchos, sino que directamente nos preguntan cuál es el beneficio, porque lo asocian al té matcha, y para los argentinos la yerba es el nuevo matcha”, argumenta. Victoria hizo un curso de sommelier de yerba mate, cuando hacía seis años se dedicaba a su emprendimiento. “En la parte de innovación, en las presentaciones estaban nuestros productos, y ahí me di cuenta hasta dónde habíamos llegado; me emocionó mucho que nos consideren referentes”, expresa.
Victoria de la Torre explica las diferentes maneras de tomar mate.Ahora, cada vez que habla con alguien de Argentina, surgen dos temas de conversación: Messi y la comida argentina. “Me dicen mucho ‘qué lindo que es Argentina”, porque nuestra gastronomía siempre es un punto de referencia, los asados, el helado, el vino, siempre terminamos hablando de comida”, reconoce.
El orgullo de su familia
Toda la historia de Victoria se resume en una mirada, la de su hija, Pierina, que entiende mejor que nadie como nació el emprendimiento, porque su mamá empaquetaba los pedidos con ella a upa. Y cuando hubo que mudarse de Argentina a Estados Unidos, fue la que dijo que sí al cambio de país, idioma y amistades.”Ya tiene ocho años, y es un orgullo para mí, porque es mi mini promotora, mi fan número uno; me derrite porque se quiere llevar las latas de NitroTea a su campamento de surf para compartirlas con sus amigos”, revela conmovida. Una bebida levemente nitrogenada, con base de yerba mate, es su nueva apuesta. (Fotos: Gentileza)No puede evitar emocionarse cuando el flash de vivencias la lleva a los inicios, con su beba en brazos, rodeada de cajas. “Esto empezó pensando en qué le puedo dejar de herencia, y superó todos mis sueños. Que mi hija me vea como una mamá que tiene la libertad de crear cosas nuevas, que me represente en valores lo que hago, me emociona muchísimo”, manifiesta con lágrimas en los ojos.”Dejé lágrimas en el proyecto, pero ser madre me potenció y aprendí a gestionar soluciones de maneras impensadas”, dice con humor.Su profesión de fotógrafa le sirvió para generar contenido audiovisual, y todo lo que muestra en sus redes sociales -en Instagram @southmatea_teaandmate y @vickyfoodtower- es de su autoría.”Creo que todo lo que uno hace en la vida va sumando, en algún momento todo cobra sentido; y para ser un buen líder hay que arrancar de abajo, porque no podés enseñarle a nadie cómo hacer algo que ni vos sabés hacer”, explica.Este 2025, tienen una proyección de ventas de 100.000 latas, y mientras tanto avanzan con el desarrollo de otros productos.”Recibimos una propuesta de una importante empresa, un grupo de Noruega que va a revolucionar la manera de consumo de la cerveza infusionada con yerba mate, y ya estamos en la segunda fase de producción, muy enfocados en el valor nutricional, para poder ofrecer innovación y calidad”, proyecta Victoria, que confía en que se vendrá una maravillosa etapa, y el sello argentino será la característica inamovible.