13 julio, 2024

“Esperando la carroza” y el desafío de hacer una obra de teatro que el público sabe de memoria



“Una que sepamos todos” es una frase que se usa en un recital o incluso en una reunión social ante un artista que, como mínimo, tenga una guitarra colgada. Pero difícilmente se aplique a una obra de teatro salvo que sea Esperando la carroza. Esta comedia –o grotesco– que Jacobo Langsner escribió en 1962 y que desde abril está en calle Corrientes, debe ser –quizá– la única obra de teatro en la que el todo el público –o la mayoría– conoce no solo la trama sino también la letra o los remates de casi todas las escenas. Una de las escenas de Esperando la carroza, en callle Corrientes. “Ser o no ser”; “Toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”; “Érase un hombre a una nariz pegada”; “Todos para uno y uno para todos”… son frases de obras universales. Pero sería raro que “el Hamlet” en cuestión, haga un guiño a la platea para que, con la calavera en la mano, todos digan: “Ser o no ser, esa es la cuestión”. En el caso de esta versión teatral –de Ciro Zorzoli– que protagonizan Paola Barrientos, Valeria Lois, Ana Katz, Campi, Pablo Rago y gran elenco–, hay funciones donde desde el escenario se percibe una sensación que hace que, por ejemplo, “Elvira” (Barrientos) rompa la cuarta pared y habilite al público a corear: “Yo hago puchero, ella hace….”. Como dijo China Zorrilla en su unipersonal Había una vez… (*)”: ¿Cual será el secreto de esta frase, no? Porque no es, por ejemplo, ‘To be or not to be’”. La historia de Esperando…., el clásico argentino que nació en Montevideo.

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A esta particularidad de que el libreto sea conocido por el público casi de memoria, se suma que la popularidad de la versión cinematográfica de Esperando la carroza (**) hiciera imposible pensar en otro elenco para sus personajes. Y no es desafío menor que, en un punto, superarlo es tarea de dos. Por un lado, está el sello que le imprime el artista en escena a Nora, Susana, Elvira, Mamá Cora… en una versión que, como figura en el libro de Langsner, las mujeres son las protagonistas. Por eso, por ejemplo, Emilia (la hermana más pobre, interpretada por Mayra Omar) tiene un desarrollo que solamente figura en el libro de 1962. Mamá Cora interpretado por Campi, en el versión teatral de Esperando la carroza. Por el otro, la superación del desafío mencionado implicaría que desde la platea se asuma lo obvio, que es teatro no cine, y luego, asistir a que el elenco de esta versión de Esperando la carroza no hace una copia sino un “homenaje” al grotesco rioplatense más famoso. Es decir, un tributo a celebrarse de a dos entre el escenario y la platea. Y es entonces cuando se produce eso que llaman “la magia del teatro”. ¿Se va a ver Peter Pan en teatro solo para descubrir cómo es que vuela en escena? ¿O a ver cuán parecida es Susana Giménez a Marilyn Monroe en la versión teatral de Sugar (Una Eva y dos Adanes)? ¿O criticar cómo se simula la decapitación de Ana Bolena en María Estuardo sin usar siquiera kétchup como sangre falsa? Dicen que los eruditos del teatro llaman a esto “la convención”, el resto “la magia” del teatro. El mejor regreso de un clásico de la comedia argentina. Paradoja del destino, para el personaje que el guión de Jacobo Langsner le confirió las muletillas que más se replican todavía hoy, China Zorrilla no era la actriz que Alejandro Doria tenía en mente para la versión televisiva que se hizo en 1974 (***). Fue Langsner quien se la impuso. “Un día Doria le dijo a Jacobo: ‘Voy a hacer tu ‘Carroza…’ en televisión, tengo todo el reparto hecho pero me falta la actriz, me falta ‘Elvira’”, cuenta China Zorrilla en su unipersonal Había una vez. “Jacobo le dijo: ‘Mirá hay una uruguaya que ahora está aquí…’Y Doria lo frena con “¡No! ¿China? Ni me la nombres, esa actriz es muy dramática, muy seria’. (Doria) no quería que yo lo hiciera y el transilvánico (se refería a Langsner) dijo ‘¡Lo va a hacer China!’ Y ahí empecé yo…”. Un escenario giratorio da vida a la casa donde transcurre Esperando la carroza. La presente versión teatral de Esperando la carroza tiene nuevas Nora, Susana, Elvira, Emilia, Matilde, Jorge, Antonio, Sergio, Mamá Cora… quienes a caballo del libreto Jacobo Langsner hacen de ese tributo a “La carroza” un hecho artístico superlativo y además, una celebración en la que el público participa con las carcajadas, los aplausos y a veces, coreando “¡Qué duda cabe!”.   (*) Había una vez, unipersonal de China Zorrilla que está en YouTube. (**) Estrenada en 1985. (***) En Canal 9, ciclo Alta comedia.   EI / ED

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