Los votantes de Wisconsin le dieron un duro golpe al gobierno de Donald Trump al elegir a una jueza apoyada por los demócratas para la Corte Suprema del estado, a pesar de que el cercano asesor presidencial Elon Musk invirtió millones para impulsar a su rival.”Cuando era niña en Chippewa Falls, nunca pensé que me enfrentaría al hombre más rico del mundo por la justicia en Wisconsin, ¡y ganamos!”, celebró la ganadora, la jueza liberal Susan Crawford (foto), sin mencionar a Musk de forma directa. Además, señaló que su rival, Brad Schimel, la llamó para reconocer su victoria. “Quiero darle las gracias. Ha sido muy amable y le deseo lo mejor a él y a su familia”, indicó, según declaraciones recogidas por la cadena de televisión estadounidense CNN.En total, en estos comicios se han gastado más de 90 millones de dólares, rompiendo el récord anterior de 51 millones en 2023. Crawford ha ganado un mandato de diez años y ha conseguido conservar la mayoría liberal de 4 contra tres en el Supremo de un estado dividido entre un gobernador demócrata y una Cámara de Representantes con mayoría republicana.Trump y Musk no se pronunciaron sobre la derrota de Schimel, pero si lo hicieron el expresidente Barack Obama y la exvicepresidenta Kamala Harris, para feliciitar a Crawford. En un breve mensaje en sus redes sociales, Obama agradeció a los habitantes de Wisconsin por haber elegido a una jueza que cree en el estado de derecho y la protección de libertades.Por su parte, Harris apuntó que el triunfo de Crawford es la victoria de la gente trabajadora de Wisconsin, y dijo que una vez tome posesión de su cargo en el Tribunal Supremo del estado continuará defendiendo los derechos y protegiendo las libertades de todas las personas. “Siempre luchará para proteger sus libertades y derechos, incluyendo su derecho a organizarse y defender salarios justos y condiciones de trabajo que sean seguras (…) protegerá su derecho de decidir sobre su cuerpo sin que el gobierno interfiera”.La jueza Crawford es reconocida por su lucha y defensa de los derechos reproductivos, laborales y electorales. Criada en el noroeste de Wisconsin, su estuvo ligada en sus inicios al exgobernador demócrata del estado Jim Doyle (2003-2011), de quien sería primero fiscal general adjunta y después asesora legal.Pasó después a la práctica privada de la abogacía con un marcado carácter social, en casos en los que representó a la ONG de derechos reproductivos Planned Parenthood, sindicatos y organizaciones por los derechos electorales, en un papel activo en la lucha contra leyes aprobadas por los republicanos sobre la limitación del aborto o la restricción de derechos laborales. Entre ellas, impugnó una ley aprobada por el gobernador republicano Scott Walker que supuso el fin de la negociación colectiva para docentes y la mayoría del resto de trabajadores públicos de Wisconsin y que convirtió a este estado en el centro del debate nacional sobre los derechos sindicales.