29 mayo, 2024

Fascitis plantar: por qué aparece y qué podemos hacer para aliviar el dolor


La fascitis plantar es una lesión muy habitual tanto en deportistas como en personas sedentarias y esto es así, entre otras cosas, por la localización. La fascia plantar “es una estructura de tejido fibroso que se localiza en la planta del pie, y que da estabilidad al pie tanto de manera estática como de manera dinámica contribuyendo a la distribución de las cargas del cuerpo en actividades como la marcha”, explica a CuídatePlus Ana Galeote, fisioterapeuta deportiva. El término fascitis “indica una inflamación de esta fascia”. Es importante distinguirla de la fasciosis, que es “una degeneración de ese tejido fascial, que reproduce la sintomatología de la fascitis”.
La fascitis plantar es una patología asociada a la sobrecarga, “esto quiere decir que los tejidos no están tolerando adecuadamente la carga a la que se les expone, como puede ser un alto volumen de carrera, y aparece la inflamación”.

Cómo sé que tengo una fascitis plantar: síntomas

En el paciente con fascitis plantar hay una sintomatología bastante característica: 
Un dolor agudo en la planta del pie, justo en la zona anterior del calcáneo (el hueso del talón)”. 
 
El dolor suele aparecer por la mañana, según se apoya el pie en el suelo al salir de la cama y que luego mejora gradualmente al caminar. 
 
Dolor con actividades más intensas como subir escaleras, el aumento del impacto o al ponerse de puntillas.
Para estar realmente seguros de que tenemos una fascitis plantar y no otra lesión, es necesario acudir al fisioterapeuta, quien se encarga de realizar un diagnóstico diferencial. Y es que, tal y como indica la Galeote, “al estar muy de moda la fascitis plantar, hay muchas personas que, ante el mínimo dolor en el talón, se autodiagnostican y no acuden al fisioterapeuta, lo que puede dar lugar a la cronificación del dolor y a que no se resuelva efectivamente”.
Esto es un grave error ya que los síntomas de la fascitis se pueden confundir con otros problemas como “la bursitis subcalcánea, la rotura de la fascia, el síndrome de la almohadilla de grasa o la fractura de estrés del calcáneo, entre otras”. En base a las sospechas “se recomendará al paciente que se proceda a una prueba de imagen como una resonancia magnética o una radiografía”.

La fascitis plantar y los corredores 

La fascitis plantar es una lesión muy frecuente en corredores. Según la experta, “se considera la tercera lesión más habitual en estos deportistas”. 
Esto es así porque la patología fascial “tiene mucha relación con la sobrecarga del tejido y el impacto de la carrera exige que nuestros pies sean capaces de absorber cargas muy elevadas y utilizar esa energía del impacto para propulsarnos”. En los corredores, “esa sobrecarga suele estar más relacionada con el volumen y la intensidad del entrenamiento, con la falta de recuperación, con el calzado que se utiliza para entrenar y con la técnica del gesto deportivo,
Pero no sólo aparece en corredores. De hecho, es una lesión muy habitual también en personas sedentarias aunque, como señala Galeote, “aquí las causas de la lesión son diferentes”. En la población sedentaria, “la fascitis tiene relación con la obesidad y con la pérdida de fuerza, movilidad y estabilidad en los pies que ocasiona la falta de actividad física. Estos son factores intrínsecos y relacionados con la biología y la anatomía”.

Tratamiento de la fascitis plantar

El tratamiento de la fascitis debe ser “individual” y se centrará, entre otras cosas, en “dedicar tiempo a trabajar aquellos factores que han derivado en esa patología”.
En cualquier caso, informa Galeote, lo que siempre podemos hacer es “ganar capacidad en el pie y ponerlo en forma”. ¿Cómo? Muy simple: “Pasando más tiempo descalzos, evitando los tacones, entrenando la estabilidad y la fuerza de nuestros pies y trabajando la movilidad del tobillo y hasta de los dedos de los pies”.
Además del autodiagnóstico, muchas personas recurren al uso de plantillas para aliviar el dolor o para tratar el problema. En opinión de la experta, “las plantillas no deben ser una solución en sí misma, sino una estrategia de rehabilitación más, y que debemos combinarlo con un trabajo activo de rehabilitación”.
En todo caso, “la prescripción de unas plantillas debe venir siempre de un podólogo y debemos evitar a toda costa comprar las plantillas que venden en las tiendas de zapatillas de deporte. Cuando vamos a utilizar una ayuda de este tipo, que sea porque existe una evaluación individual que permite prescribir exactamente lo que necesitas”.

Cómo aliviar el dolor de las fascitis plantar en casa

Antes de hacer uso de medicación o de otro tipo de terapia para el dolor, la experta recuerda que “no es lo mismo aliviar el dolor que eliminar la lesión”. Muchos deportistas “consiguen aliviar el dolor utilizando medicación para seguir entrenando pero en realidad los tejidos no han tenido tiempo de recuperarse”. Si hacemos eso, advierte, “estamos entrando en un círculo vicioso del que es muy difícil salir, y que, desgraciadamente, alarga la rehabilitación mucho más de la cuenta”.
Así, su consejo para aliviar el dolor y reducir las molestias es “automasajearnos de manera muy suave y sin provocar dolor con aceite de masaje, en la zona de la planta del pie y del gemelo y utilizar la crioterapia, para provocar una analgesia” ¿cómo? “En la fascitis plantar se suele utilizar una botella congelada y sobre ella frotamos la planta del pie, para aliviar el dolor”.
 

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