28 mayo, 2024

Futuro de la diabetes tipo 1: controlar la enfermedad sin insulina


“Se acerca un cambio de paradigma en diabetes tipo 1”. Así lo anunció Colin Dayan, del Grupo de Diabetes y Autoinmunidad de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), en la conferencia que pronunció en el XXXV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes (SED), que se ha celebrado en Granada.
La diabetes tipo 1, que se calcula que afecta a unas 90.000 personas en España, es una enfermedad crónica que se origina porque el páncreas no sintetiza la suficiente cantidad de insulina, cuya principal función es el mantenimiento de los valores adecuados de azúcar (glucosa) en sangre. Dentro de esta patología se distinguen dos tipos fundamentales: de carácter idiopático y de origen autoinmune. En esta última, las fábricas de insulina (las células beta pancreáticas) son destruidas por autoanticuerpos; es decir, el organismo ataca sus propias células como si fueran extrañas. 
Hoy por hoy, las personas con esta enfermedad siguen dependiendo de las inyecciones o las bombas de suministro continuo de insulina para reemplazar esta hormona que su organismo no es capaz de fabricar. Sin embargo, en palabras del experto, “la insulina no proporciona un control glucémico satisfactorio en la mayoría de las personas y sigue habiendo una importante necesidad insatisfecha de nuevos tratamientos para la diabetes tipo 1 ”.
Esta situación está en vías de mejorar gracias al desarrollo de alternativas a la insulina, en especial lo que se conoce como inmunoterapia de bajo riesgo, cuyo objetivo es preservar la función de las células beta para que no sea necesario administrar de forma exógena la hormona. De esta manera, tanto la insulina como el reemplazo de las células beta mediante células madre o trasplante, pasarían a considerarse, en el futuro, “terapias de rescate reservadas para presentaciones tardías”.

Teplizumab, un fármaco muy prometedor

En particular, Dayan manifestó su entusiasmo respecto a “la reciente aprobación del fármaco teplizumab para retrasar la necesidad de administrar insulina entre 2 y 3 años”. Se trata del primer representante de la nueva era de la inmunoterapia frente a la diabetes tipo 1. De hecho, según comentó el especialista, “hay al menos otros siete fármacos que también tienen efectos beneficiosos y deberían poder prolongar aún más este período”. A su juicio, “no cabe duda de que ya es posible retrasar la pérdida de células productoras de insulina con bajo riesgo para los pacientes y, además, ahora podemos extender este período de ‘diabetes tipo 1 sin insulina’ por más tiempo”. 
En octubre de 2023 se publicaron en la revista The New England Journal of Medicine los resultados positivos de un ensayo clínico en fase 3 con este medicamento.
Teplizumab ya está aprobado en Estados Unidos, pero todavía no está disponible en España porque no cuenta con la autorización de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Se trata de un anticuerpo monoclonal diseñado para intervenir en la progresión de la diabetes tipo 1 que actúa específicamente sobre las células T, que constituyen una parte crucial del sistema de defensas del organismo (sistema inmunitario).
La utilización de teplizumab en Estados Unidos está actualmente limitada a aquellas personas que tienen un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 1, pero aún no han alcanzado la etapa en la que la enfermedad se manifiesta clínicamente, con el fin de retrasar el avance de la enfermedad. Se trata de familiares de personas con diabetes tipo 1 que tienen niveles anormales de glucosa sin síntomas y presentan dos o más autoanticuerpos contra los islotes pancreáticos.

Efectos adversos de teplizumab

Entre los efectos adversos más habituales de teplizumab cabe destacar la hipoglucemia, dolor de cabeza, náuseas, erupción cutánea, linfopenia y vómitos. Con menor frecuencia, este fármaco puede tener consecuencias más graves, como el denominado síndrome de liberación de citoquinas (conjunto de síntomas que pueden desarrollarse como efecto secundario de determinados tipos tipos de inmunoterapia; en particular, aquellas que implican a las células T) o infecciones.    

Control precoz y eficaz de la diabetes

Por lo tanto, el reto es atajar esta patología desde la raíz, es decir, desde la prevención. “Debemos pensar en cómo evaluar a los familiares de primer grado de personas con diabetes tipo 1 (que tienen un riesgo 10 veces mayor), y más tarde a la población general, para detectar la diabetes tipo 1 preclínica (utilizando autoanticuerpos de los islotes), antes de que se pierdan demasiadas células productoras de insulina”, aconseja el experto británico.
Hoy en día es posible controlar la patología durante muchos años sin necesidad de insulina, aunque puede ser necesario un tratamiento continuo. El siguiente reto, según el conferenciante, es poder retrasar de forma indefinida la dependencia de las inyecciones o bombas: “Si entendemos las etapas de la enfermedad, podemos avanzar hacia la diabetes tipo 1 libre de insulina”.

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