Los rumores sobre un supuesto romance entre Rose Hanbury y el príncipe William vienen circulando desde hace años, pero tras la ausencia de Kate Middleton de la vida pública debido a su enfermedad, cobraron más fuerza, y las especulaciones sobre una crisis matrimonial entre los príncipes de Gales siguieron resonando con fuerza.
A pesar de las versiones, la marquesa de Cholmondeley desmintió categóricamente cualquier vínculo amoroso con el heredero al trono británico. En declaraciones brindadas al medio Business Insider, calificó las acusaciones como “totalmente falsas”, dejando en claro su postura frente a la ola de especulaciones.
El origen de los rumores y su impacto en la realeza
El escándalo que involucra a Rose Hanbury con la familia real británica no es nuevo. Desde 2019, medios británicos comenzaron a hablar de una supuesta disputa entre la marquesa y Kate Middleton, llegando a señalar a Hanbury como la “rival rural” de la futura reina de Inglaterra. En aquel entonces, tanto Kensington Palace como los abogados reales se encargaron de mitigar el impacto mediático de la historia.
Las sospechas sobre un posible romance clandestino entre William y Hanbury surgieron cuando ambas familias residían en Norfolk, a escasos kilómetros de distancia. La cercanía en sus círculos sociales y las apariciones públicas de Hanbury en eventos de la realeza alimentaron aún más los rumores.
Pero fue en 2022 cuando la teoría tomó un giro inesperado con la viralización del hashtag #PrinceOfPegging, que señalaba supuestos detalles íntimos de la vida sexual del príncipe y sugería que Middleton habría “tolerado” la infidelidad bajo ciertas condiciones. Aunque la información nunca fue confirmada, la especulación se apoderó de las redes sociales, generando un gran revuelo.
El silencio de la corona y la postura de Hanbury
Hasta ahora, la familia real británica mantuvo su habitual postura de “nunca expliques, nunca te quejes”. Ni William ni Kate Middleton dieron declaraciones al respecto, aunque recientemente fueron vistos juntos en público, enviando un mensaje de unidad que podría interpretarse como una estrategia para sofocar los rumores.
Por su parte, Rose Hanbury fue más tajante al enfrentar las acusaciones. Su declaración, a través de sus abogados, reflejó la firme intención de proteger su imagen y la de su familia, especialmente considerando que está casada con David Cholmondeley, un aristócrata con estrechos vínculos con la realeza.
Aunque no hay pruebas concretas de una relación extramatrimonial, el solo hecho de que el tema haya escalado en medios y redes sociales es una señal de que la narrativa de “familia perfecta” que la corona intenta construir enfrenta desafíos constantes.
VO