29 mayo, 2024

Lo que nunca debes hacer cuando visites a un recién nacido


Un recién nacido siempre es motivo de alegría, sobre todo si es el hijo de alguien muy cercano a nosotros. Queremos verlo cuanto antes, abrazarlo, besarlo y dar la enhorabuena a los felices (y agobiados, cansados, estresados…) padres. Con tanta emoción, olvidamos que tal vez no es el momento más oportuno y, sobre todo, solemos pasar por alto dos cuestiones fundamentales: el bebé es muy vulnerable a las infecciones porque su sistema inmune se está desarrollando y la madre no se encuentra en su mejor momento porque se está recuperando del parto. Esto no significa que no haya que visitar a los bebés, sino que hay que hacerlo con un poco más de cabeza.
¿Qué tal si le damos una pensada y antes de ir corriendo al hospital o al domicilio familiar avisamos y preguntamos cómo podemos ayudar? Rosa Pérez, enfermera y responsable de Semes Divulgación, aconseja “no dar por supuestas las cosas”. Basta con preguntar a la madre (y al padre): “¿Qué puedo hacer por ti?”, o bien, “¿qué necesitas?”. 

Recomendaciones para proteger al bebé

Pérez señala que el recién nacido “es un ser que tiene las defensas que le ha traspasado la mamá, pero tiene que generar más”. Los principales peligros para su sistema inmunitario en proceso de construcción son los virus y bacterias “que podemos llevar en las vías respiratorias, en la boca, en las manos e, incluso, en nuestra ropa”. Las bronquiolitis o bronquitis graves derivadas de esas infecciones constituyen un riesgo considerable para la salud de los bebés.
Para proteger al bebé, la responsable de Semes Divulgación hace las siguientes recomendaciones:
Si no te encuentras bien, no visites a un recién nacido en el hospital o en su casa. “Si estás resfriado, es absurdo ir con una mascarilla; no vayas”. Ya habrá tiempo para conocer al bebé.
 
No cojas al bebé ni le des besos. Evita acercar tu cara a la suya mientras hablas. Cuando hablamos expulsamos pequeñas gotas de saliva que salen disparadas hacia el bebé.

Consejos para ayudar a la madre

En lo que se refiere al bienestar de la madre, la enfermera ofrece los siguientes consejos:
Si vas a ir al hospital, siempre debes preguntar si la mamá quiere recibir visitas.
 
Si están en casa, llama antes de ir para asegurarte de que es un buen momento.
 
Ofrece tu ayuda a la madre. Siempre hay algún recado que se puede hacer y te puedes ofrecer a pasear al perro de la familia o bien llevar a los hermanos del recién nacido un rato al parque. También puedes fregar los cacharros. 
 
Pregunta acerca de los regalos. “Quizá un táper de comida casera sea el mejor en estos casos”, apunta Pérez.
 
Evita usar el baño de la casa si lo usa la madre y, por supuesto, el de la habitación en el caso de que la visita sea en el hospital.

Otras recomendaciones útiles

También es importante tener en cuenta estas consideraciones:
Respeta el tiempo de la lactancia materna. Es importante que la alimentación del bebé, ya sea natural o mediante biberón, se realice en un entorno tranquilo para que el bebé pueda alimentarse bien, evitando los gases y cólicos. 
 
Evita dar consejos -aunque sea con la mejor intención- si no te los piden.
 
Pregunta a la mamá cómo está y no le hables de su aspecto (ni para bien ni para mal). “Es una etapa en la que la mujer se siente muy vulnerable también físicamente y con muchas inseguridades”.
 
Las visitas deben ser lo más cortas posibles y con el móvil en silencio para no molestar ni al bebé ni a los padres.

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