29 mayo, 2024

Por qué dejamos de oír bien y no nos damos cuenta (o no nos importa)


Se calcula que el 11,3% de los españoles sufre problemas auditivos pero muchos de ellos no lo saben o no le dan importancia. La pérdida auditiva más frecuente es la “presbiacusia, que es la pérdida auditiva debida a la edad”. Por ello, como apunta a CuídatePlus Jaume Forner, gerente de Formación de Aural Centros Auditivos, “las personas mayores, a partir de los 65 años, representan el mayor porcentaje de las personas que tienen pérdida auditiva”.
Pero esta cifra puede ser mayor ya que vivimos en una sociedad cada vez más ruidosa (escuchamos música demasiado alta, utilizamos en exceso los auriculares a más volumen del debido, nuestras ciudades son ruidosas..) y eso, afirma el experto, “está provocando que los usuarios de audífonos sean cada vez más jóvenes”.

Por qué perdemos audición, las causas

Existen diversas causas que pueden afectar la audición pero las más comunes son la edad y los ruidos urbanos y elevados. “El envejecimiento es una de las principales causas de la pérdida de audición”, señala Forner. Esto es así porque, con la edad “las células sensoriales del oído interno se deterioran y pueden producir una disminución gradual de la capacidad auditiva”. Esta condición, conocida como presbiacusia, “es común en personas mayores de 60 años”.
Por otro lado, la exposición prolongada a ruidos fuertes y constantes en ambientes urbanos también “puede dañar y, de hecho, daña las células auditivas del oído interno, provocando una pérdida auditiva inducida por el ruido”. La exposición a tan comunes en las zonas urbanas como el tráfico, los aviones, los trenes, las construcciones y otros sonidos ambientales “pueden causar daño en la audición”.
Es tan importante la relación entre este tipo de ruidos y la audición que diversos estudios han demostrado que “las personas que viven cerca de los aeropuertos tienen una mayor probabilidad de sufrir una pérdida de audición debido a la exposición continua al ruido de los aviones”.

Edad y pérdida auditiva

Como se ha mencionado anteriormente, la edad es una de las causas de la pérdida auditiva. Y no hace falta ser muy mayor para empezar a perder audición. Según Forner, esto empieza “a desarrollarse aproximadamente a partir de los 50 años de edad y suele una pérdida auditiva simétrica, es decir, en ambos oídos, y afectar a la sensibilidad auditiva en las frecuencias altas”. La causa de esta pérdida es tan simple como “el deterioro gradual que tiene lugar en la cóclea y en las vías auditivas con el paso de los años”.

Personas que no saben que no oyen

En cuanto al porcentaje de personas que no saben que tienen pérdida de audición la realidad es que es difícil de calcular y esto es así, en parte, “porque la pérdida auditiva suele presentarse de manera gradual. Normalmente son las personas cercanas las que se dan cuenta de que la persona está empezando a oír mal… Pero el afectado suele tardar más”.

Signos de que no oímos

Hay indicativos muy claros de que estamos perdiendo audición. Algunos ejemplos son:
Subir el volumen de la televisión por encima de la normal y nuestros familiares se tienen que tapar los oídos…
 
Estar incómodos en reuniones con ruido de fondo, ya que no acabamos de entender muy bien la conversación.
 
Pedir que nos repitan las cosas varias veces.
 
No oir si nos hablan por detrás.
 
Aislarse. Empezamos a dejar de hacer cosas que antes nos gustaba hacer, como ir al teatro o al cine o quedar para tomar café.

Consecuencias de no oir bien

El aislamiento social y la soledad es una de las principales consecuencias de no oir bien. “Es sabido que una persona que no oye bien y no corrige su pérdida auditiva pierde las ganas de socializar, con lo que puede tender a aislarse de su entorno, lo que puede causar estrés y depresión e incluso puede acelerar el deterioro cognitivo, en los casos más extremos”, advierte Forner.
Sin embargo, añade, ”una persona con pérdida auditiva con una correcta adaptación audioprotésica puede seguir disfrutando de su vida plenamente”. Su consejo es acudir a un experto en cuanto notemos pérdida auditiva con el fin de encontrar la mejor solución y “evitar el aislamiento y los problemas psicológicos que este puede generar y para evitar que se acelere el deterioro cognitivo”.

Soluciones para la pérdida de audición

Una de las soluciones para la pérdida de audición es el uso de audífonos aunque todo depende del tipo de pérdida auditiva y de su origen, ya que, como señala Forner “hay pérdidas auditivas derivadas de problemas transmisivos o de oído medio, que pueden ser tratados quirúrgicamente o con medicación, y que pueden solucionar casi por completo el problema”. En el caso de según qué tipología y grado de pérdida, “también se deberá recurrir a otras prótesis auditivas implantables, como pueden ser los implantes cocleares, de oído medio, osteointegradas…)”.
 

Fuente

Comparte esta noticia:

Otras noticias:

Noticias relacionadas