29 febrero, 2024
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estas son las advertencias de los dermatólogos


Los tintes de pelo, especialmente los de colores, están más de moda que nunca. Mayores y pequeños colorean sus cabezas de azul, morado, rosa o rojo intenso. Unas veces se tiñen el cabello completo y otras tan solo las puntas o algunos mechones. Los productos que se utilizan en las peluquerías contienen compuestos que cuentan con el visto bueno de las autoridades sanitarias y de consumo. No obstante, no está de más conocer los riesgos dermatológicos y los posibles problemas en los niños.
Las principales sustancias que pueden producir alergias a los tintes de cabello son la parafenilendiamina (PPD) y sus derivados, el amoniaco, el cobalto, el resorcinol, los parabenos y el peróxido de hidrógeno. Además, algunos productos contienen compuestos derivados de ingredientes naturales, como por ejemplo las frutas, que pueden provocar una reacción alérgica en personas sensibilizadas.
“El principal problema que pueden causar este tipo de compuestos son dermatitis alérgicas o irritativas por contacto, que provocan erupciones e inflamación en el cuero cabelludo”, explica Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral. Con menor frecuencia, “se pueden dar problemas respiratorios (al estar el cuero cabelludo relativamente cerca del sistema respiratorio) que requieren atención médica de manera inmediata”, resalta el especialista. 
Cristina Serrano Falcón, directora de la Clínica Dermatológica Serrano, de Granada, y miembro del Grupo de Tricología de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), señala la conveniencia de diferenciar “entre los eccemas de contacto, que normalmente son por sensibilización a los componentes del tinte, de los eccemas irritativos, que se deben a que los tintes pueden llevar sustancias irritantes”. Los más preocupantes son los de contacto y “el agente sensibilizante más frecuente es la parafenilendiamina, que se encuentra en muchos tintes”. La dermatóloga puntualiza que estos eccemas no aparecen las primeras veces que se aplica un tinte con dicho agente, sino que es necesario “un contacto previo para llegar a esa sensibilización”. De hecho, pueden pasar años hasta que se presentan.

Ingredientes de los tintes que conviene evitar

Por lo tanto, para prevenir problemas alérgicos e irritativos es aconsejable utilizar tintes que no contengan parafenilendiamina. Otro componente que se recomienda evitar es el amoniaco. Según explica la dermatóloga Carolina Vila Sava, del Hospital Quirónsalud Huelva, “es un catalizador, es decir, una sustancia química que abre la cutícula del cabello y permite que el color penetre dentro de la fibra capilar, cambiando el color de ese tallo piloso”. De esta manera, modifica su pH. “Por eso, los tintes que no llevan amoníaco son más respetuosos con el pH de la fibra del pelo y protegen mejor su textura y grosor”.
Hay que tener en cuenta que la parafenilendiamina y el amoniaco no ofrecen ninguna ventaja a los usuarios en aspectos como calidad y duración de la coloración aplicada. Tal y como comenta Vila, tan solo aportan beneficios a quienes elaboran esos productos: “Hacen que los tintes sean más estables y fáciles de fabricar”. 

Tintes en personas con problemas cutáneos

Otra cuestión que hay que valorar antes de aplicarse un tinte de cabello son las patologías cutáneas preexistentes. “Aunque no haya ningún problema de alergia, el tinte es siempre un factor irritante”, indica Serrano. De ahí que los dermatólogos recomienden que quienes padezcan patologías como dermatitis seborreica, dermatitis atópica, psoriasis u otras, “traten primero esas enfermedades”.
Antes de teñir el cabello “es importante aliviar la inflamación, las rojeces, y las descamaciones del cuero cabelludo, que hacen que sea más vulnerable o más sensible a ciertas sustancias químicas”, corrobora Vila.

¿Los tintes son seguros para los niños?

Los tres expertos consultados por CuídatePlus muestran sus reservas respecto al uso de tintes de pelo en menores de 18 años. “El cabello de los niños es más fino que el de los adultos, por lo que los tintes permanentes pueden dañar más la cutícula”, asegura Sánchez Viera. “Además, su piel también es más fina y sensible, por lo que existe un mayor riesgo de que se puedan dar alergias o dermatitis de contacto”.
Vila ofrece otro motivo para no colorear el cabello de los más pequeños: “Los niños y adolescentes se encuentran en pleno desarrollo y algunas sustancias químicas que contienen los tintes pueden actuar como disruptores endocrinos”, que son compuestos capaces de imitar la acción de las hormonas naturales. Pueden provocar alteraciones del sistema endocrino, con potenciales implicaciones en la salud respiratoria, cardiovascular, metabólica, cognitiva y reproductiva. No obstante, la dermatóloga aclara que se desconoce el verdadero alcance de estos posibles daños porque no hay suficiente evidencia científica. “Habitualmente, no se realizan ensayos en menores de 18 años salvo en casos muy específicos”, reconoce. 
Serrano alude a la publicación de estudios en los que se ha observado “que el porcentaje de eccemas de contacto por parafenilendiamina en los niños está aumentando mucho porque se están incrementando los tintes capilares a edades cada vez más tempranas”. En todo caso, matiza que es probable que estos problemas se deban “no tanto a los tintes como tal, sino a la utilización de henna, que tiene una concentración alta de parafenilendiamina”.

Tinte azul, morado, verde… ¿Sus componentes son más agresivos?

En lo que se refiere a la seguridad y los efectos en el cuero cabelludo, los tintes de colores vivos no son, en principio, más nocivos que los que tiñen de rubio, moreno o castaño. Lo que sucede es que, para que el cabello se vuelva azul, morado o verde, previamente hay que hacer una decoloración. “Este proceso de decoloración es, quizá, el más agresivo que se puede hacer en el cabello, ya que supone extraer el pigmento natural que tiene el cabello”, resalta Sánchez-Viera. Para ello se utilizan químicos mezclados con agua oxigenada, que estará más o menos presente en la mezcla dependiendo del grado de aclarado que se quiera obtener.

¿Teñirse el cabello puede favorecer la alopecia?

Muchas personas que se tiñen habitualmente el cabello se preguntan si los productos utilizados pueden favorecer la alopecia. Los dermatólogos puntualizan que los tintes actúan sobre el tallo del cabello; nunca sobre el folículo piloso. Por eso, no hay ninguna relación con la caída del cabello o procesos de aceleración de la calvicie. “Los tintes para el pelo se llevan utilizando desde hace mucho y son productos cada vez más seguros y respetuosos con la cutícula del cabello (parte externa)”, indica el director del Instituto de Dermatología Integral. “Incluso las decoloraciones son menos agresivas con el pelo que hace unos años”. 

Tintes y cáncer: ¿cuáles son las evidencias?

Otra preocupación habitual es la posible relación de los tintes con el desarrollo de cáncer, especialmente en quienes los manejan continuamente, como son los peluqueros y peluqueras. No hay pruebas de que exista un mayor riesgo. “Es un tema muy controvertido, no hay suficiente evidencia científica y todas las sustancias que se ha apreciado que eran potencialmente cancerígenas se han ido eliminando o limitando de las distintas formulaciones de los tintes”, asegura Serrano.

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