28 febrero, 2024
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medidas preventivas en el deporte infantil


La muerte de un niño de 9 años por una parada cardiorrespiratoria mientras entrenaba en la escuela de fútbol vinculada al CD Noblejas, en Toledo, ha vuelto a poner el foco sobre la prevención cardiaca en el deporte infantil. Existen medidas eficaces que pueden contribuir a evitar casos como este.
Entre las causas más frecuentes de muerte súbita relacionada con la práctica deportiva en menores se encuentran trastornos cardiacos como las arritmias y, en especial, las canalopatías. También las miocardiopatías, sobre todo la hipertrófica. Asimismo, “puede deberse a otras alteraciones cardiacas más raras”, según ha explicado a CuídatePlus Fernando Centeno Malfaz, secretario de la Sociedad Española de Cardiopatía Pediátrica y Cardiopatías Congénitas (Secpcc), integrada en la Asociación Española de Pediatría (AEP). “Lo que recomendamos es que todos los niños que vayan a practicar deporte con cierto nivel de intensidad se sometan a una evaluación cardiovascular previa”, recalca el experto, que también es jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Recoletas Campo Grande (Valladolid).
En todo caso, el experto advierte que, aunque se hagan este tipo de estudios, “a veces no conseguimos evitar la muerte súbita”. De hecho, se producen incluso en deportistas de élite que son sometidos a revisiones médicas periódicas exhaustivas.
La parada cardiorrespiratoria en menores es, tal y como señala la AEP en su web En familia, “un evento raro”. La incidencia estimada es de 8 a 20 casos extrahospitalarios por cada 100.000 niños cada año y en el entorno hospitalario se sitúa en el 2-6 % de los niños ingresados en una unidad de cuidados intensivos. En mayores de un año, las causas más frecuentes son, según esta entidad científica, los traumatismos (accidentes de tráfico, caídas, quemaduras), ahogamientos e intoxicaciones. Asimismo, resaltan que “el paro cardiaco repentino es una de las principales causas de muerte entre deportistas jóvenes, pero también afecta a jóvenes y niños mayores que no participan en los deportes organizados”. De hecho, “puede ocurrir mientras se hace ejercicio o en reposo e incluso durante el sueño”. 

Evaluación médica para evitar eventos cardiovasculares

En algunos países, como Italia, es obligatoria la realización de una evaluación cardiaca en los niños que van a practicar de forma habitual y reglada deportes más o menos exigentes que ponen a prueba la fortaleza del corazón, como es el fútbol. En España no existe ninguna reglamentación oficial al respecto, pero los expertos instan a los responsables de los clubes deportivos, así como a los propios padres, a llevar a cabo estos reconocimientos.
La Secpcc recomienda seguir los siguientes pasos:

Historia clínica

La historia clínica debe ser lo más completa posible, indagando en los antecedentes familiares (problemas cardiacos o antecedentes de muerte súbita en la familia) y personales (si el niño ha tenido síncopes, dolor de pecho, palpitaciones…).

Exploración física

La exploración se dirigirá a encontrar posibles signos de patología cardiovascular, por lo que no deben faltar, entre otras pruebas, la toma de tensión arterial, auscultación del corazón para descartar la existencia de soplos y la palpación de los pulsos.

Electrocardiograma

Se aconseja la realización de un electrocardiograma, que debe ser interpretado por alguien con competencia para hacerlo. Pueden ser cardiólogos infantiles, pediatras, cardiólogos de adultos, médicos de familia o médicos del deporte.
Aparte de esos tres grandes pilares, el pediatra o cardiólogo infantil puede considerar la realización de otras pruebas, empezando por la ecocardiografía. En casos más seleccionados, se puede recurrir a una prueba de esfuerzo, un holter o una resonancia magnética.

Signos de alerta de problemas cardiacos infantiles

La pediatra Gemma Morera Ransanz, fundadora del Centro Médico y Pediátrico Gemma Morera, hace especial hincapié en la utilidad del ecocardiograma, que permite el diagnóstico precoz de diversos problemas cardiacos infantiles. Asimismo, considera fundamental prestar atención a los signos de alerta de la presencia de una cardiopatía. Estos son los más significativos:
Niños que no crecen lo suficiente.
 
Cuando el menor se cansa de forma excesiva y rápida al correr.
 
Tos debida al esfuerzo.
 
Ahogo.
 
Coloración azul de piel, labios y uñas (cianosis).
 
Dolor torácico.
 
Palpitaciones.

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