27 febrero, 2024
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No, no tomes ibuprofeno para la resaca: haz esto mejor


“Noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno”, se dice. Las personas que suelen despedir el año entre demasiados brindis son las mismas que estrenan el nuevo con un analgésico. La resaca lleva a ello, pero ¿es lo más aconsejable? ¿Sirve realmente para acabar con ella?
Para dar respuesta a esta pregunta, lo primero que hay que entender es por qué se produce la resaca, qué es lo que ocurre exactamente en el organismo. “El alcohol que consumimos se metaboliza en el cuerpo y genera una sustancia intermedia antes de su eliminación. Se trata del acetaldehído, causante de los síntomas de malestar. Por tanto, lo que provoca resaca no es en sí el alcohol, sino la sustancia intermedia hasta que la eliminamos por la orina”, explica Francisco Pascual, presidente de Socidrogalcohol.  
El especialista detalla que el acetaldehído afecta, entre otros órganos, al sistema nervioso central. Por eso, la persona con una sobreingesta alcohólica y con un cúmulo de esta sustancia en el organismo puede sufrir al día siguiente náuseas, mareos, dolor de cabeza o estómago, vómitos o cansancio. 
Sobre si un analgésico eliminará este malestar generalizado, Pascual señala que, primero, habría que saber muy bien en qué momento se está tomando el medicamento, si es cuando el alcohol ya está absorbido o se está absorbiendo. “Probablemente, la alcoholemia no haya alcanzado la dosis máxima”, afirma. Además, tomar un paracetamol o ibuprofeno, ya sea antes o después de los síntomas, no evitará la resaca, pues “esta sustancia se va a producir igual en el organismo. Un analgésico a lo mejor alivia el dolor de cabeza, pero el resto de síntomas se sufrirá igual”, indica. 
Asimismo, el experto recuerda que el alcohol irrita la mucosa gástrica, por lo que ingerir un antiinflamatorio analgésico supondrá “un mayor daño en el estómago de lo que en principio se podría evitar”, añade Pascual, y advierte: “Es un riesgo también porque el alcohol en el estómago puede interaccionar con la medicación que se vaya a tomar”. 

Beber agua entre copa y copa, ¿sí o no?

Son muchos los que piensan que beber agua entre copa y copa prevendrá la resaca del día siguiente. “Lo que se intenta con eso es diluir el alcohol y lo que va a provocar el malestar es la cantidad del mismo que se haya bebido, independiente de si bebes agua o no. Es la alcoholemia (gramos de alcohol por litro de sangre) lo que va a determinar que se tenga problemas luego. El hecho de tomar más o menos agua no la va a disminuir”, aclara Pascual. 
Eso sí, otra cosa es beber durante la resaca, algo que el especialista sí ve conveniente. El alcohol es un oxidante que seca sobre todo las mucosas y una de las consecuencias de esto es la deshidratación. Así, tomar agua ayuda a hidratarse y favorece la recuperación. En este sentido, el presidente de Socidrogalcohol agrega que no sólo sirve el agua en estos casos, también otras bebidas como los zumos y, si estos tienen vitamina D, como el de tomate, actúan como reconstituyentes. Sin embargo, el experto insiste: “Esto no significa que la resaca se vaya a ir, pero los síntomas sí se pueden aliviar”. 
Respecto a las bebidas estimulantes como el café o los refrescos, Pascual afirma que también pueden servir para minimizar los síntomas o, al menos, “para mantenerse más despiertos frente a la toma de un depresor como es el alcohol el día anterior”. 

Otros consejos para combatir la resaca

En caso de estar sufriendo resaca, algunas de las recomendaciones generales son:
Esperar a que pasen sus efectos, que no suelen alargarse más de 24 horas.
 
Desayunar. Como ya se ha mencionado, ayudan bebidas como los zumos, junto a una tostada porque los hidratos de carbono pueden venir bien. Otra opción es una tortilla francesa porque los huevos son ricos en cisteína, algo que acorta la duración de los síntomas propios de la resaca.
 
Descansar lo suficiente. 

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