20 junio, 2024

¿Tienes una herida? Esto es lo que debes hacer para que cicatrice bien


Hay quien lleva una cicatriz al estilo pirata como si exhibiera una herida de guerra, pero la mayoría de las personas prefieren que las heridas dejen la menor huella posible en su piel. No todo el mundo cicatriza igual y hay factores que no se pueden controlar, pero un buen cuidado de las lesiones, siguiendo los consejos de los dermatólogos, es la mejor garantía para su correcta evolución y un resultado más estético.
Lo mejor es actuar de forma óptima desde el principio. Cuando tenemos una herida de cierto tamaño, ¿qué debemos hacer en un primer momento para favorecer el proceso de cicatrización y evitar que se infecte? Según explica María Teresa Truchuelo Díaz, jefa de la Unidad de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología del Hospital Universitario Vithas Madrid Arturo Soria y miembro del equipo del Instituto Dermatológico y Medicina Estética de Vithas Internacional, “dependerá de si se trata de una herida a la que hemos dado puntos o no”. Si ha requerido puntos, “se recomienda llevarla tapada y hacer curas con alguna solución antiséptica dos veces al día”.
Si se trata de otro tipo de herida como, por ejemplo, con costra (como consecuencia de un roce, de un tratamiento con quimioterapia, quemaduras, etc.) conviene “llevarla al aire, pero la costra debe permanecer muy hidratada y húmeda”, precisa la dermatóloga. Esto se puede conseguir con pomadas humectantes -algunas llevan óxido de zinc- para prevenir la maceración, que favorecen la regeneración de la piel.  
Elisa Pinto Romero, jefa de Servicio de Dermatología del Hospital Ruber Juan Bravo, de Madrid, también hace hincapié en la hidratación y recomienda el lavado con agua y jabón, “siempre que sea posible, dos veces al día, con la aplicación local de algún antibiótico en pomada, que permite evitar la infección y además mantiene la zona hidratada”. De este modo, se evita “la sequedad o irritación de los antisépticos alcohólicos y la limpieza diaria elimina células muertas y evita la formación de costras bajo las cuales crecen gérmenes”.

La herida ya está curada, ¿y ahora qué?

Una vez que la herida está curada y, en su caso, se han retirado los puntos, hay distintas opciones para una mejor cicatrización. Si la lesión se encuentra en una zona de tensión muscular -que implica un mayor riesgo de cicatriz anómala-, las dermatólogas recomiendan la colocación de apósitos de silicona (de venta en farmacias) durante varios meses.
“En las zonas de tensión hay mayor propensión a la actividad de los fibroblastos con formación de colágeno tendencia a cicatrices queloideas”, resalta Pinto. Los apósitos de silicona actúan por varias vías. Para empezar, aumentan la oxigenación, por la penetración del oxígeno a las capas celulares de la epidermis. “Parece que la hipoxia (falta de oxígeno) puede causar hipervascularización y aumento en el tamaño de la cicatriz, por lo que el aumento de oxígeno reduce el crecimiento de los vasos”, argumenta la dermatóloga.
Por otra parte, los apósitos contribuyen a reducir las moléculas proinflamatorias que activan la síntesis de colágeno y también aumentan la temperatura local y la hidratación. 
Si la cicatriz se encuentra en una zona visible y expuesta, como puede ser la cara, se recomienda el uso de cicatrizantes con factor de fotoprotección incluido para que hagan dos funciones en una: protección solar (porque las heridas recientes se pueden pigmentar si les da el sol) y revitalización. Según explica la dermatóloga de Vithas, hay que tener en cuenta que se trata de un proceso muy largo: “Una cicatriz está activa cerca de un año”. 

Por qué es tan importante evitar la exposición al sol

Se suele decir que el sol es uno de los peores enemigos de las cicatrices y es totalmente cierto. El motivo es que favorece la hiperpigmentación de las cicatrices recientes, es decir, que la herida se ponga de un color marrón oscuro. Y el problema es que este exceso de pigmentación puede tardar muchos meses en aclararse. 
“Lo mejor es la prevención, a través de parches y/o cicatrizantes con fotoprotección”, aconseja Truchuelo. “Si los cicatrizantes no llevan fotoprotector, se recomienda aplicar un stick, que es muy cómodo para zonas localizadas y permite hacer una reaplicación frecuente”.

¿Por qué algunas personas desarrollan cicatrices anómalas?

Hay personas que presentan una mayor tendencia a desarrollar cicatrices anómalas, ya sean hipertróficas o queloides. Estas alteraciones se caracterizan por una síntesis desmesurada de tejido conectivo en respuesta al trauma, la cirugía, las quemaduras y las inflamaciones que ha sufrido la piel. En términos generales, los queloides se distinguen de las cicatrices hipertróficas en que se extienden más allá de la herida original y rara vez remiten, mientras que las cicatrices hipertróficas se limitan al lugar de la lesión y tienden a desaparecer con el tiempo, por lo que en general no requieren tratamiento. 
“En las cicatrices queloides muchas veces hay una predisposición genética, antecedentes familiares, fototipos de piel oscura que predisponen, etc.”, explica Truchuelo. Pero su formación también depende de la zona en la que se encuentre la cicatriz; por ejemplo, son más frecuentes en torno a los hombros, la espalda y otras zonas de tensión muscular.  “Otra zona típica de cicatrices queloides -aunque esta vez sin tensión muscular- son los lóbulos de las orejas tras la realización de piercings, sobre todo si ha habido alguna complicación, como una inflamación”, indica la dermatóloga de Vithas. 
Además de los apósitos de silicona, en caso de cicatrices hipertróficas o queloides se suelen recomendar tratamientos dermatológicos como la infiltración de corticoides intralesionales y los láseres (vascular y fraccionados).

Signos que indican que una cicatriz no evoluciona bien

Los signos de alerta que deben hacer sospechar que una cicatriz no evoluciona bien son los siguientes:
Si pica o duele. 
 
Si se pone muy roja. 
 
Si se abulta. 
 
Si aumenta la temperatura local. 
 
Si empieza a exudar un material seroso o amarillento que pudiera sugerir signos de sobreinfección bacteriana. En este caso, se debe acudir al médico para seguir el tratamiento indicado.

Opciones más estéticas

Siempre es mejor prevenir, pero si finalmente el aspecto de la cicatriz no es muy estético, hay diversas opciones para mejorarlo. “La hipopigmentación se puede resolver con micropigmentación: las hiperpigmentaciones y las hipertrofias, con láser: las depresiones con materiales de relleno…. Cada vez es más fácil solucionar una cicatriz antiestética”, enumera Pinto.

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